Vista elevador

 

Si vivir en una chalet puede tener alguna desventaja frente a hacerlo en un piso es la incomodidad de tener que subir y bajar escaleras a diario. Para la mayoría de las familias esto supone un inconveniente menor que puede sobrellevarse. Incluso podría valorarse como positivo el ejercicio físico al que inducen. Sin embargo, para algunas personas las escaleras pueden convertirse en una auténtica barrera que dificulte el uso normal de sus viviendas. 

 

Una posible solución a este problema es instalar un ascensor doméstico, tal y como nuestro estudio ha proyectado y dirigido en una de las viviendas de una conocida urbanización de chalets de Tres Cantos.

 


Para acceder al sótano fue necesario realizar un vaciado parcial de las tierras del jardín delantero y romper el muro de sótano de la vivienda. A continuación se ejecutó una losa de cimentación y una contención perimetral sobre la que se levantó una estructura metálica de 11 metros de altura unida a los forjados de cada una de las plantas.


El cerramiento del ascensor fue elegido para cumplir una doble función: en primer lugar, ofrecer un suficiente aislamiento térmico tanto del hueco, como del interior de la vivienda, y, en segundo lugar, permitir la integración de la nueva estructura en el alzado del conjunto de chalets. Se optó por un cerramiento compuesto por vidrio laminado translúcido trasdosado por paneles sandwich. Si bien el interior del hueco es ciego, la combinación del vidrio y la estructura metálica pintada de blanco, al igual que las carpinterías de la vivienda, resta pesadez a la torre del ascensor y ofrece una satisfactoria integración en el conjunto.

vista desde la basePor su mantenimiento más sencillo y económico que el de un ascensor convencional se optó por un elevador doméstico Celsus suministrado e instalado por Reine. Estos aparatos no necesitan cuarto de máquinas y apenas requieren unos 15cm de foso, teniendo como inconveniente su escasa velocidad (15cm por segundo como máximo), lo que limita su aplicación a un máximo de cuatro o cinco plantas.

 

Debido a la forma hexágonal del torreón al que se adosó el ascensor, fue necesaria la construcción de un pequeño tramo de fachada de ladrillo y unos forjados triangulares en cada una de las paradas, así como la ampliación de la cubierta de cinc del edificio. Para cubrir el ascensor sin afectar a su imagen se recurrió a una solución de cubierta plana oculta, y para proteger el acceso al mismo desde el jardín se instaló una marquesina volada. 


En definitiva, el ascensor instalado ha resuelto los problemas de movilidad de los propietarios, quedando satisfactoriamente integrado en la fachada de su vivienda y sin afectar a la estética del conjunto de los chalets. No dude en consultar con nosotros sobre la viabilidad de una actuación similiar en su vivienda.